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Igor Sellem


«La primera vez que fui clown fue sin querer, en el colegio durante una demostración de gimnasia.
Mis movimientos burdos, comparados a las figuras impecables realizadas por las dos chicas delante de mí, provocaron un ataque de risa entre el público. No lo comprendí muy bien, pero sentía que mi vergüenza y esa risa creaban algo mágico; era como una fuerza que interrumpía el desarrollo acordado, que unía y generaba un sentimiento agradable. Ese momento quedó grabado en mi memoria.


Después siguieron una maestría en física fundamental, un diploma estatal de escalada y diez años recorriendo Francia como trompetista y acróbata con la Compañía Erectus.

Sin embargo, ese largo recorrido me condujo poco a poco de regreso a esa experiencia primera: ser clown.
El camino se volvió entonces evidente. Cimenté las bases de mi interpretación clownesca con Yvo Mentens y Caroline Obin y, al mismo tiempo, con Julia Moa Caprez, creamos Les Rois Vagabonds».